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lunes, 8 de junio de 2026

Noticias de Ayer

Se murió un cantante y una parte del periodismo quiere convertir eso en un gesto político.

Se sorprenden de que un artista pueda movilizar una multitud que ningún político —ni con aparato, ni con presupuesto estatal, ni con militancia paga— logra convocar.

Se olvidan que el Indio tiene detrás más de 40 años sonando en radios, autos, casas, auriculares y estadios. Cuatro décadas acompañando vidas enteras.

Ningún político sostiene durante 40 años algo que a la gente realmente le interese escuchar.

La gente no quiere escuchar las mismas promesas repetidas una y otra vez. Tiene la panza llena ya de discursos de m13rda de gente que usa camisa arremangada para fácil lavarse la sangre de los votantes a los que destripan sin piedad.

La música del Indio prometía otra cosa: acompañarte, darte un lugar, entretenerte, hacerte cantar, hacerte saltar. Y cumplía.

Una vez.
Y otra.
Y otra más.

Durante más de 40 años.

La misa del funeral popular no  un evento político en el sentido que a los políticos les gusta.

El indio no pagaba los micros para convocar gente: durante décadas generó algo verdadero y la gente fue a rendirle respeto a esa promesa cumplida. 

La dirigencia hace mucho perdió la capacidad, si la tuvo, de mantener una promesa durante 40 años.


***

No soy la más fan del Indio, pero a mí también me hizo saltar, gritar, cantar. Y seguramente me va a seguir regalando esas emociones cuando lo escuche.




Pero por sobre todo, me dieron uno de los recuerdos más perfectos que tengo de mi viejo.

Un día de sol (no podía ser de otra manera), mi viejo estaba arreglando algo en la puerta de un galpón que ya no existe y escuchaba música en su eterno radiograbador Crown.

Yo me acerqué. No necesitaba excusas para querer estar cerca de él. 

Tenía la caja de herramientas en el piso y hacía algo con las manos. Quizá trabajaba con la morsa, no sé. No lo recuerdo.

Lo que recuerdo es su expresión risueña cuando me compartió que estaba escuchando una banda que se llamaba "Patricio Rey y sus redonditos de ricota". El nombre ya de por sí era gracioso para mí, yo tendría 9 años, quizá 10.

Pero la verdadera gracia, me decía mi viejo, es que ninguno en la banda se llamaba "Patricio Rey".

Y si mi viejo se reía, yo me reía también.


martes, 15 de abril de 2025

Recetas de la Abuela para la TOS

 

🌞 DURANTE EL DÍA: INFUSIÓN LIVIANA ANTI-TOS

💧 Suave, expectorante y calmante

Ingredientes:

  • 1 taza de agua

  • 2 rodajas finas de jengibre fresco

  • 1 cucharadita de tomillo seco

  • 1 cucharadita de miel

Preparación:

  1. Herví el agua y agregá el jengibre y el tomillo.

  2. Tapá y dejá reposar 5 minutos.

  3. Colá y agregá la miel cuando esté tibio.

Beneficios:
🔹 Alivia la tos seca
🔹 Ayuda a eliminar mucosidad
🔹 Suaviza la garganta

📌 Tomala 2 a 3 veces al día entre comidas. Se puede conservar en un termo.


🌙 A LA NOCHE: POWER DRINK ANTI-TOS

🛌 Fuerte, reconfortante y descongestivo

Ingredientes:

  • 1 taza de agua o leche (puede ser vegetal)

  • 1 diente de ajo machacado

  • 2 rodajas de jengibre fresco

  • 1 cucharadita de tomillo seco

  • 1 pizca de pimienta negra

  • 1 cucharadita de miel

Preparación:

  1. Calentá la leche con el ajo, el jengibre, el tomillo y la pimienta.

  2. Herví suavemente durante 5 minutos.

  3. Apagá el fuego, tapá y dejá reposar otros 5.

  4. Colá y agregá la miel tibia.

Beneficios:
🌿 Combate bacterias y virus
🌿 Desinflama y abre las vías respiratorias
🌿 Ayuda a dormir mejor sin toser

📌 Ideal tomar 30 minutos antes de ir a la cama.




martes, 8 de julio de 2014

Tres cosas que aprendí viajando en avión

La primera vez que viajé en avión tenía seis años. Recuerdo que ya desde antes de ese primer despegue yo quería saber más sobre los aviones: estaba convencida de que volar en avión era lo máximo. :)

Puesta de sol, en Aeropuerto Arturo Merino Benítez (SCL)
Puesta de sol, en Aeropuerto Arturo Merino Benítez (SCL)
Desde aquel primer vuelo tuve la dicha de viajar en avión muchas otras veces, a múltiples destinos.Y de esas experiencias aprendí muchas cosas que son válidas para los viajes y la vida en general. De esas lecciones, hoy rescato tres.

1. Lo primero que quiero mencionar es que en dos, no una, dos oportunidades, perdí el vuelo.

Una vez llegué tarde al aeropuerto. Mea culpa: salí con el tiempo muy justo. No tenía idea de qué tan lejos quedaba el aeropuerto y el tráfico me jugó una muy mala pasada. Otra vez tenía que hacer combinación en Santiago de Chile y mi primer vuelo salió tarde.

Y ambas veces comprobé que si vos no estás, no importa, el avión se va igual. Entonces, la primera lección fue: la puntualidad, importa. 


2. Uno carga con el abrigo, la cartera, la valija pequeña con las cosas valiosas y la grande llena de kilos y kilos de cosas que quizá no use en todo el viaje. Luego abona excesos de equipaje; se pelea con la empleada de la aerolínea para que no le despachen el bolsito de mano en la bodega, aunque, sí, pesa 13 kg cuando el máximo es de 8kg... Luego en el destino uno pierde minutos preciosos esperando la valija junto a la cinta (si es que llega de vuelta a nosotros...).

Bueno, ahí es donde uno se niega a ver que los viajeros frecuentes suben al avión con una valija de mano pequeña y se ahorran infinidad de molestias. Siempre es mejor viajar liviano. 


3. Finalmente, llego a la lección más valiosa. Si prestás atención a las instrucciones para casos de emergencia, la regla es asegurar la máscara de oxígeno que le corresponde a uno mismo antes de hacer nada más. Incluso si viajás con niños pequeños, dice la guía que lo más urgente es ponerte vos la mascarilla. Porque, claro, si perdés la conciencia después no vas a poder ni salvarte ni ayudar a nadie más...  

Como dice el viejo dicho, la caridad empieza por casa. Hay que ayudarse a uno mismo antes de ayudar a los demás.

¿Qué cosas valiosas para la vida te han enseñado los viajes?

Les deseo muchos y muy lindos vuelos. Y mejores aterrizajes. ;)

martes, 6 de mayo de 2014

Esos raros peinados nuevos


Peinado.


- ¿Hay algún motivo especial para el arreglo? - Me preguntó mi compañero de oficina, señalando mi pelo.
- No -le dije- O sí. En realidad sí. Ahora encuentro cosas que tenía perdidas de vista desde hace rato... como esta vincha para el pelo.





La respuesta respondó la pregunta pero no contó toda la verdad.

Hoy fue uno de esos días que empiezan raro... pero bien, sin mala onda.

Para variar, anoche me acosté tarde y eso determinó que a) me durmiera en cuestión de segundos ni bien puse la almohada en la cabeza (o al revés jaja) y b) hoy no escuchara el despertador.

Tengo la terrible costumbre de apagar o incluso ignorar el despertador sin registrar el hecho y seguir durmiendo como un bebé... hasta que de alguna manera la realidad se abre paso y me despierto, sola, sospechosamente descansada y ya sabiendo antes de manotear el celu para ver la hora que estamos llegando tarde. Mi hijo a la escuela y yo al trabajo.

Ver la hora y saltar de la cama son una misma cosa. No hay tiempo para dudar de nada. Otro día puedo perder hasta media hora haciendo fiaca o dar vueltas decidiendo qué jean elegir. Hoy no.

¿Qué hacer para optimizar tiempos? Minimizar movimientos. Vestirme a velocidad record, con lo primero que encuentro. Correr a despertar al niño (que por suerte ya se viste solo) y luego, ¡enfrentar el espejo del baño con coraje!

Cuando se tiene cabello largo y ondas rulientas y rebeldes como las mías, el arreglo del pelo es una pesadilla. Era. ¡Era! Ahora, con la ayuda de mi [super - archi - exclusivo - casero - designed by Mama®] mueble de baño encuentro todo lo que necesito en cuestión de segundos. 

Cremas, cepillos, el secador de pelo, maquillajes, esmaltes, limas para uñas, cotonetes y todo tipo de cosas de tocador prolijamente acomodos en canastitos que ya tenía.

Y así, viendo esa vincha que llevaba meses sin usar, la usé para recogerme el malón de pelo en un movimiento simple y a la calle, que la vida es corta.




La foto no tiene naaada que ver con mi peinado de hoy, lo juro. 
La encontré en: http://goo.gl/EVVh51

viernes, 2 de mayo de 2014

Excusas, excusas, excusas

Cualquiera diría que teniendo tantos espacios de expresión tan abandonados no me hacía falta crearme uno nuevo. Pero bue, acá estamos.

Fuente: http://lodyas.com/diseno-web-adaptativo-en-tijuana/
Quiero ponerle palabras a imágenes, ideas, tips y otras cosas que me vengo encontrando en esta etapa de mi vida y me acordé de la vieja y querida plataforma "Blogger".

En este momento en que tengo la casa revuelta y la cabeza llena de planes de decoración el blog bien podría llamarse "redecorando la casa" o algo así pero como no dudo que en cualquier momento me descuelgo con otras cosas que nada que ver preferí darle un nombre punchi, corto, que refleje el contenido.

Había pensado llamarlo "Mix". Con "M" de Mariana, de Mucho, de Miscelánea. Pero me terminé quedando con " eskipy ".

Hay una poco graciosa anécdota laboral detrás de ese nombre. Pero la palabra en sí no significa nada y por eso mismo, puede significarlo todo.

Las posibilidades infinitas siempre me seducen. ;)